[...En esa misma trama que va de Benjamin a Tinianov, se halla situada la nueva filología que proponemos: una práctica que requiere un adiestramiento técnico-filológico-artístico con bases en la lingüística, la crítica y la teoría (literaria, histórica, cultural, estética) para la lectura del texto poético y su traducción; pero que al mismo tiempo, alejada de la tiranía del mercado profesional (que pide velocidad y que mide tiempo de trabajo con dinero), se dedique en el ámbito de una investigación a esa devoción por el dato particular del texto a la que Benjamin hacía alusión]